lunes, 21 de octubre de 2013

Mutación genética vinculada a Alzheimer acelera declive cerebral

 

El cambio acelera la pérdida de tejido en el cerebro
Esta imagen muestra un cerebro con  alzhéimer. En este trastorno se forman placas de una sustancia llamada beta-amiloide. |  ARCHIVO
Esta imagen muestra un cerebro con alzhéimer. En este trastorno se forman placas de una sustancia llamada beta-amiloide. | 


Washington D. C.
Un grupo de científicos ha descubierto que una rara mutación genética asociada con la enfermedad de Alzheimer acelera la pérdida de tejido cerebral y conduce a un declive mental más rápido.

Aquéllos que detentan la variante del gen TREM2 pierden tejido cerebral dos veces más rápido que las personas mayores que se encuentran sanas, según una investigación publicada en la revista New England Journal of Medicine.

Los sujetos sanos pierden menos de 1% de su materia cerebral por año, una pérdida que es compensada en parte por la regeneración de neuronas resultante de la estimulación mental, explica.

Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer comienzan a manifestarse cuando alrededor de 10% del tejido cerebral ha sido destruido, explican los investigadores.

"Este es el primer estudio que utiliza escáneres cerebrales para mostrar lo que hace esta variante del gen, y es muy sorprendente", afirma el coautor Paul Thompson, de la Universidad del Sur de California.

"Este gen acelera la pérdida cerebral a un ritmo escalofriante", añadió.

Thompson y sus colegas realizaron escáneres de imágenes por resonancia magnética (IRM) a 478 adultos, cuya edad media era de 76 años, en el trascurso de dos años.

Y encontraron que aquéllos que portaban la mutación perdían entre 1,4% y 3,3% más de su tejido cerebral que quienes no la presentaban, así como que el deterioro ocurría al doble de velocidad.

La pérdida de tejido cerebral se concentró en los centros de memoria del cerebro, como el hipocampo y el lóbulo temporal.

La variante TREM2 fue descrita en enero como una rara mutación, que existe en 1% de la población norteamericana y europea y que puede triplicar el riesgo de una persona en desarrollar Alzheimer.

Estudios posteriores han confirmado el vínculo con la enfermedad también en africanos.

La mutación genética ha sido igualmente relacionada con un incremento en las posibilidades de desarrollar el Parkinson y una extraña forma de deterioro cerebral temprano llamada enfermedad Nasu-Hakola.

La enfermedad del Alzheimer afecta a 36 millones de personas en el mundo, entre ellos 5,5 millones de estadounidenses. Este número podría subir a 13,8 millones sólo en Estados Unidos para 2050, debido al envejecimiento creciente de la población.
 
 

Noticias: Alzheimer afecta más a mujeres

 
 
IVONNE MANCERA / Publicada el 21/10/2013


Las mujeres son más propensas a padecer el Alzheimer. Foto: César Sarmiento
El Alzheimer afecta más a mujeres que a hombres, de entre 60 a 65 años, aunque no se conoce la causa de esta enfermedad.

La Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) no tiene un registro de personas con este padecimiento en el estado, pero informó que en el País hay casos de pacientes de 40 años y más jóvenes.

Hasta el 18% de la población de la tercera edad en México presenta algún tipo de demencia, siendo el Alzheimer el 35% de los casos, seguido por depresión con un 10 al 15% y otros trastornos como el delirium, sobre todo en pacientes que se encuentran hospitalizados.

El Alzheimer suele aparecer a partir de los 65 años, aunque existen casos en gente más joven, presentando cambios en el tejido de algunas zonas del cerebro, aparte de una pérdida progresiva y constante de una sustancia denominada acetilcolina.

La acetilcolina, de acuerdo con información de la SSG, permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas, lo que provoca las actividades mentales vinculadas con el aprendizaje, la memoria y el pensamiento.

Los principales síntomas son la pérdida de memoria, dificultad para realizar tareas habituales, dificultades de orientación en tiempo y espacio, problemas del lenguaje, disminución del juicio, problemas con el pensamiento abstracto y alteraciones del estado de ánimo y de la conducta.

No se puede determinar quién padecerá Alzheimer, pues no se conoce el factor que causa esta enfermedad, aunque se considera que es un padecimiento favorecido por la edad, situándose más fácilmente en personas de hasta 80 años.

La herencia familiar puede ser un detonante de este padecimiento, estimándose que el 40% de quienes padecen esta enfermedad tienen antecedentes familiares.
 
 

viernes, 18 de octubre de 2013

Desarrollan un fragmento de anticuerpo capaz de actuar "eficazmente" contra el Alzheimer en ratones. Noticias

 



Ratones
Foto: EUROPA PRESS/UC
BARCELONA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) han desarrollado un fragmento de anticuerpo capaz de actuar "eficazmente" contra la enfermedad del Alzheimer en ratones, ha informado el centro en un comunicado.
 
Los ratones enfermos, con una sola inyección del anticuerpo en el abdomen y después de solo cinco días, mejoran la memoria y la capacidad de aprendizaje, gracias a la eliminación de agregados tóxicos y al aumento del número de neuronas, defiende el trabajo que se ha publicado en la revista 'mAbs'.
Los científicos, de la Unidad de Biociencias del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, en colaboración con el Instituto de Neurociencias de la UAB, han testado un fragmento de anticuerpo contra los agregados solubles de un péptido asociado a la toxicidad y muerte celular propias del Alzheimer.

La inmunoterapia --uso de anticuerpos como tratamiento-- se ha revelado útil en ciertos tipos de cáncer y se ha ensayado en el Alzheimer, aunque las últimas tendencias apuntan que, en el caso de esta enfermedad neurodegenerativa, más que utilizar un anticuerpo completo, sería necesario el uso de fragmentos para evitar la inflamación del cerebro.

Por ello, los investigadores de la UAB han diseñado su fragmento de anticuerpo recombinando un derivado del 'bapineuzumab', que únicamente contiene la parte activa contra el agente etiológico de la enfermedad, y que han bautizado como scFv-h3D6.
 

Logran predecir cuándo se desarrollará el Alzheimer años antes de los síntomas


La identificación de estos biomarcadores podría proporcionar una herramienta para guiar el uso temprano de tratamientos para prevenir o detener la progresión de la enfermedad

17.10.13 - 09:29 -

Investigadores del Hospital Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, dicen que al medir los niveles de ciertas proteínas en el líquido cefalorraquídeo (LCR) pueden predecir cuándo la gente desarrollará el deterioro cognitivo asociado con la enfermedad de Alzheimer años antes de que aparezcan los primeros síntomas de pérdida de memoria, según los resultados de su investigación, publicados en 'Neurology'.
 
La identificación de estos biomarcadores podría proporcionar una herramienta para guiar el uso temprano de tratamientos potenciales con medicamentos para prevenir o detener la progresión de la enfermedad mientras las personas siguen siendo cognitivamente normales. Hasta ahora, los medicamentos diseñados para detener el daño cerebral han fracasado en ensayos clínicos, posiblemente, según muchos investigadores, porque se administran a quienes ya tienen síntomas y demasiado daño.
 
"Ha sido difícil predecir que la enfermedad de Alzheimer se va a producir, a pesar de que creemos que comienza a desarrollarse en el cerebro una década o más antes de la aparición de los síntomas", subrayó Marilyn Albert, profesora de Neurología en la Escuela de Medicina de Johns Hopkins e investigadora principal del estudio.
 
Para el nuevo estudio, el equipo de Hopkins usa LCR recogido de 265 voluntarios sanos de mediana edad del proyecto 'Biomarkers for Older Controls at Risk for Dementia' (BIOCARD) entre 1995 y 2005. Unas tres cuartas partes del grupo tenían un familiar cercano con enfermedad de Alzheimer, un factor que los pone en mayor riesgo mayor de desarrollar el trastorno. Anualmente durante esos años y de nuevo a partir de 2009, los autores hicieron a los sujetos una batería de pruebas neuropsicológicas y un examen físico.
 
Estos expertos encontraron que los índices de referencia particulares de dos proteínas, tau fosforilada y beta-amiloide, que se encuentran en LCR, son un presagio de deterioro cognitivo leve (a menudo un precursor de la enfermedad de Alzheimer) más de cinco años antes del inicio de los síntomas. Cuanto más tau y menos beta-amiloide hay en el líquido cefalorraquídeo, más probable es que se desarrollen los sínotmas, según Albert, y cuanto más rápidamente aumenta la relación de tau y beta amiloide, la hay más riesgo de desarrollo de los síntomas.
 
Los investigadores han sabido que estas proteínas estaban en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con enfermedad avanzada, pero el equipo de este análisis se preguntó si se podía medir algo en el líquido cefalorraquídeo de las personas cognitivamente normales para saber cuándo van a desarrollar problemas, y lo lograron.
 
Abundancia de dos estructuras anormales
 
La enfermedad de Alzheimer interrumpe procesos metabólicos críticos que mantienen las neuronas sanas, de forma que estos trastornos hacen que las neuronas dejen de funcionar, pierdan conexiones con otras células nerviosas y, finalmente, mueran. Los cerebros de las personas con Alzheimer tienen una abundancia de dos estructuras anormales, placas amiloides y ovillos hechos de tau.
 
Las placas son acumulaciones pegajosas de beta-amiloides que se acumulan fuera de las neuronas, mientras que los nudos se forman dentro de las neuronas, por lo que, cuando hay demasiados enredos dentro de las células, éstas comienzan a morir. En un cerebro normal, tau ayuda a que el esqueleto de la célula nerviosa se mantenga, pero cuando demasiados grupos de fosfato se unen a tau, se desarrolla demasiada proteína y se forman los enredos.
 
Albert dice que los investigadores creen que la cantidad relativa de beta-amiloide en el líquido espinal disminuye a medida que el Alzheimer avanza, ya que queda atrapada en las placas y, por lo tanto, no entra en el fluido. Aunque el estudio BIOCARD se ha estado realizando desde hace casi dos décadas, estos son algunos de los primeros datos, según Albert, ya que lleva mucho tiempo hasta que las personas de mediana edad, incluso las de alto riesgo, desarrollen demencia.
 
Sólo 53 de los pacientes originales del estudio avanzaron hacia un deterioro cognitivo leve o demencia, con un tamaño de muestra lo suficientemente grande como para sacar algunas conclusiones preliminares. Los primeros síntomas incluyen trastornos de memoria, como repetirse mucho y olvidar las citas y las cosas que han dicho otros.
 
Albert advierte que la proporción de biomarcadores en este momento no es lo suficientemente precisa para predecir exactamente si una persona en particular está progresando hacia la demencia y se necesita un mayor análisis de la información del grupo a través del tiempo. Si los resultados resultan válidos, agrega, no sólo podrían guiar el uso de los primeros tratamientos con fármacos sino también ayudar a probar nuevas drogas para ver si alteran la velocidad a la que las proteínas cambian con el tiempo.
 
 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Ensayan con un anticuerpo que se muestra eficaz contra el Alzheimer

 

Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona han comprobado que ratones enfermos han mejorado en su memoria y capacidad de aprendizaje sólo cinco dias después de una única inyección.

 
Estudio desarrollado por investigadores españoles | Foto: antena3.com
 
EFE | Madrid | Actualizado el 15/10/2013 a las 19:51 horas
 
Investigadores de la Unidad de Biociencias del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) han ensayado en ratones un fragmento de anticuerpo específico que actúa de forma eficaz contra el Alzheimer, tras cinco días de administración de una dosis. La UAB informa en un comunicado que los ratones con la enfermedad de Alzheimer que han sido tratados con una sola inyección en el abdomen han mejorado, después de sólo cinco días, la memoria y la capacidad de aprendizaje como consecuencia de la retirada de los agregados tóxicos y del aumento del número de neuronas.
 
Esta investigación se ha publicado en tres artículos en la última edición de la revista mAbs (monoclonal antibodies), que está especializada en inmunoterapia. El grupo de investigación que dirige la doctora Sandra Villegas, de la Unidad de Biociencias del departamento de Bioquímica y de Biología Molecular de la UAB, ha diseñado un fragmento de anticuerpo denominado scFv-v-h3D6 o single-chain variable Fragment, scFV, que únicamente contiene la parte activa contra el agente etiológico de la enfermedad.
 
Los científicos observaron en cultivos celulares humanos cómo este fragmento de anticuerpo protege de la muerte celular y describieron el mecanismo molecular por el cual este fragmento retira los oligómeros AB causantes de la enfermedad.
 
 

'Journal of Neuroscience' ha publicado la investigación:

Descubren una vía cerebral que protege contra el Alzheimer

 
Las personas con Alzheimer tienen elevados los niveles de la proteína Sti1
La investigación se ha realizado sobre ratones
 
Los péptidos beta-amiloides son unos de los causantes del Alzheimer y varios científicos han descubierto que sus niveles de toxicidad se pueden disminuir previniendo su interacción con una proteína.
 
Cerebro
En la Universidad de Western, en Ontario, Canadá, se ha desarrollado una investigación dirigida por el profesor en el Departamento de Fisiología y Farmacología, Marco Prado, que consiste en la identificación de una vía que utiliza el cerebro para protegerse de la toxicidad que se produce con el Alzheimer.
 
Prado y sus colegas del Instituto de Investigación Robarts, también en Ontario, y el Centro del Cáncer AC Camargo, en Brasil, descubrieron que la toxicidad de los péptidos beta-amiloides, se pueden disminuir previniendo su interacción con la proteína del prión. Cuando la llamada proteína inducible por estrés fosfoproteína 1 (Sti1) interactúa con la proteína priónica previniendo la interacción de péptidos beta-amiloides, se produce una protección de las neuronas.
 
El profesor Prado ha explicado que los cerebros de personas con Alzheimer “tienen elevados los niveles de Sti1”, lo que sería una respuesta compensatoria que podría proteger de los ataques de beta-amiloide. La investigación se ha realizado en neuronas de ratón para saber qué sucede si aumentan o disminuyen los niveles de Sti1.
 
La observación del comportamiento de las neuronas en las que redujeron los niveles de Sti1, dio como resultado una mayor sensibilidad a los ataques del péptido beta-amiloide, mientras que cuando aumentaron Sti1, se mitiga o disminuye la toxicidad de beta-amiloide. Prado define al Alzheimer como un “rompecabezas” y Sti1 “es una de las vías del rompecabezas”.
 
Según subraya este investigador, la enfermedad de Alzheimer es muy compleja, pero empiezan a revelarse nuevas pistas sobre cómo es posible que podamos ayudar al cerebro a resistir a las toxinas.
 

Descubren una nueva forma de proteger al cerebro contra el Alzheimer. Noticias

 

Publicado por el oct 16, 2013
 
“Hay que pensar en la enfermedad de Alzheimer como un gran rompecabezas en el que cada año se van colocando nuevas piezas”, explica Marco Prado, neurocientífico de la Universidad Occidental de Ontario (Western University), cuyo laboratorio ha identificado una de esas nuevas piezas, que puede ayudar a proteger al cerebro del daño asociado a la proteína beta-amiloide.

En el alzhéimer, la proteína beta amiloide tiende a formar pequeños grupos que pueden moverse libremente en el cerebro, denominados oligómeros solubles de beta amiloide, que preceden a la formación de las placas características de la enfermedad. Estos oligómeros ponen en marcha cascadas tóxicas para las neuronas ayudándose de la proteína priónica celular, que se sabe que también está implicada en esta patología neurodenerativa. El equipo de Prado ha descubierto que cuando una proteína llamada Fosfoproteina 1 inducible por estrés (STI1) interactúa con la proteína priónica celular disminuye la toxicidad de la proteína β-amiloide y protege las neuronas. La investigación se publica en el último número del Journal of Neuroscience.

STI1 es una proteína de choque térmico (HSP) que producen los astrocitos (un tipo de células del cerebro) en respuesta a sustancias tóxicas como la proteína amiloide. STI1 se une a la proeteína amiloide para evitar que se agregue y disminuir así su toxicidad.

“Lo interesante de esta investigación es que al estudiar los cerebros de personas con enfermedad de Alzheimer, hemos visto que, en comparación con los controles de similar género y edad, aumentan los niveles de STI1. Creemos que este aumento es una respuesta compensatoria que podría proteger contra daños de la β-amiloide. Así que lo probamos en neuronas de ratón para ver qué pasa si se aumenta o disminuye los niveles de STI1,” explica Prado. “Cuando disminuimos los niveles de STI1, las neuronas se volvieron más sensibles a los ataques de β-amiloide, y cuando aumentamos la STI1, parecía mitigarse o reducirse la toxicidad del β-amiloide”.

La acumulación de proteína amiloide provoca un mal funcionamiento de las sinapsis (una unión especializada entre las neuronas que las permite comunicarse entre sí y transmitir los impulsos nerviosos), inhibe la potenciación a largo plazo que tiene lugar en esas estructuras y que es la base del aprendizaje y la memoria y favorece la muerte neuronal. Hasta ahora los mecanismos implicados en estas disfunciones neuronales no se conocían con detalle y esta investigación los aclara en parte y demuestra que la proteína priónica celular juega un papel hasta ahora desconocido en la protección de las neuronas en la enfermedad de Alzhéimer, a través de la fosfolipoproteína STI-1 inducida por estrés.

La investigación sugiere también una nueva ruta como blanco terapéutico para ayudar a desactivar la toxicidad inducida por los oligómeros de la proteína beta amiloide. “La enfermedad de Alzhéimer es muy compleja, pero están empezando a surgir nuevas pistas sobre cómo podemos ayudar al cerebro a resistir la toxicidad inducida por la proteína amiloide. Estamos empezando a ver los detalles de un gran cuadro. Todavía puede llevarnos años, pero vamos a armar este rompecabezas y encontrar una manera de frenar o curar esta enfermedad neurodegenerativa”, augura esperanzado Prado.

Representación de los olígomeros de beta amiloide (rojo) y los receptores a los que se unen en las sinapsis (verde) de un cerebro con alzhéimer. / Eric Smith; T. Kim; C.J. Shatz.