viernes, 22 de noviembre de 2013

Desde el Alzheimer precoz o tardío hasta la enfermedad de Parkinson




Entender qué son las demencias y sus variantes puede ser importante a la hora de reconocer señales que nos pueden alertar de que algo raro está ocurriendo.


PATOLOGÍAS CEREBRALES
Ana Romaz / Actualizado 22 noviembre 2013

Hace años se clasificaba las demencias por su edad de aparición: precoz o presenil y senil o tardía. Hoy en día este método de clasificación ha quedado relegado a un papel de complemento. Así distinguimos un Alzheimer precoz –si aparece antes de los 65 años- de un Alzheimer tardío cuando lo hace después de esta edad.

Otra clasificación posible es la basada en la estructura cerebral que está dañada.

- Las demencias corticales, como el Alzheimer, se producen por la degeneración de la corteza cerebral y cursan con amnesia, afasia, agnosia , apraxia y dificultades de memoria.

- Las demencias subcorticales se producen por la disminución en la estructura profunda de las substancias gris y blanca del cerebro.

Presentan dificultades en el procesamiento de información, dificultades de evocación y de abstracción, dificultades para desarrollar estrategias y alteraciones de los afectos y la personalidad – apatía, depresión…- la demencia asociada al Parkinson sería de este tipo.

- Las demencias axiales son las asociadas a lesiones en el lóbulo temporal e hipotálamo. Producen graves dificultades de retentiva, desorientación, amnesia, despreocupación y falta de iniciativa.

Asimismo podemos hablar de demencias de tipo genético; de primarias o secundarias, dependiendo de si son consecuencia de un trastorno principal; de irreversibles o reversibles.

Las más frecuentes y conocidas serían:

- Enfermedad de Alzheimer, que es una patología degenerativa cerebral sin causa conocida.

- Demencia vascular o multi-infarto, producida por hemorragias, infartos o trombos en el cérebro. Su aparición es brusca y repentina, y pueden darse episodios de mejora y empeoramiento sucesivos. Son factores de riesgo la
hipertensión, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares entre otros.

- Enfermedad de Pick, de aparición temprana es una demencia progresiva que comienza entre los 50-60 años. Aparecen cambios y alteraciones en el comportamiento, acompañados del deterioro de la inteligencia, la memoria
y el lenguaje, pudiendo ir acompañado de euforia o apatía.

- Enfermedad de Huntington, de origen genético, empieza a manifestarse hacia la tercera o cuarta década de vida. Suele ir acompañada de depresión o ansiedad y cursa lentamente, produciendo la muerte del paciente tras 10 o 15 años.

- Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, mas conocida como enfermedad de las vacas locas. Es una demencia de evolución rápida que produce la muerte en uno o dos años. Produce, entre otras manifestaciones, parálisis progresiva de los miembros, rigidez, temblor. Suele aparecer en torno a los
50 años, aunque puede hacerlo a cualquier edad.

- Enfermedad de Parkinson, es degenerativa y puede aparecer entre los 40 y los 70 años. Sus efectos mas palpables son dificultad para concentrarse, tendencia a la distracción, trastornos de visión y espaciales, retardo del
pensamiento, menor capacidad para ordenar secuencias, dificultades ante los cambios y las alteraciones en tareas.

El propósito de estas líneas no es otro que poner de manifiesto la variedad de patologías asociadas al cerebro, que nos pueden llevar a cierta confusión ante cambios en el carácter y la personalidad de un ser querido. Es importante observar con atención. De la buena información que podamos dar al especialista dependerá, en parte, un diagnóstico acertado y por lo tanto un mejor tratamiento.

Biomarcadores permitirán identificar la enfermedad de Alzheimer hasta 10 años antes de sus primeros síntomas










Detectar la enfermedad de Alzheimer (EA) antes de que aparezca podría ser posible gracias a una serie de biomarcadores que acaban de identificarse. Un equipo de investigadores afirma que medir los niveles de ciertas proteínas en el líquido cefalorraquídeo puede predecir el deterioro cognitivo de la EA antes de que aparezcan los primeros síntomas de pérdida de memoria.
Para el nuevo estudio, los investigadores analizaron una serie de biomarcadores recogidos en la base de datos BIOCARD (un proyecto realizado entre 1995 y 2005 sobre biomarcadores de demencia) en 265 voluntarios sanos de mediana edad. Un 75% de ellos tenían un familiar cercano con EA.
Durante los diez años que duró el estudio se realizaron anualmente una serie de pruebas neuropsicológicas a los voluntarios, que se repitieron a partir de 2009. Los resultados mostraron que dos proteínas clave, tau fosforilada y β-amiloide, predecían el deterioro cognitivo leve al menos cinco años antes del inicio de los síntomas Además, cuanto mayor cantidad de tau y menor de β-amiloide en el líquido cefalorraquídeo, más probabilidad de desarrollar los síntomas.
Aunque el estudio BIOCARD es de hace casi dos décadas, estos son los primeros datos concluyentes. En este caso, sólo 53 de los voluntarios originales habían progresado a deterioro cognitivo leve o demencia, una muestra lo suficientemente grande, según los autores, para sacar conclusiones preliminares. Los primeros síntomas incluyen trastornos de memoria.


Moghekar A, Li S, Lu Y, Li M, Wang MC, Albert M, et al; for the BIOCARD Research Team

domingo, 17 de noviembre de 2013

El Estrés crónico puede condicionar la enfermedad de Alzheimer





antena3.com | Madrid | Actualizado el 07/11/2013 a las 10:13 horas

Entrevista con el doctor Bartolomé Beltrán

1.- ¿Afecta a nuestra salud el estado de ánimo en el que nos encontremos?
Por supuesto. Por ejemplo, la soledad o el estrés crónico perjudican el sistema inmune. Hay estudios que demuestran que los individuos que se encuentran solos muestran signos de reactivación elevada del virus latente del herpes.
Se sabe que esta reactivación está asociada con el estrés, lo que sugiere que la soledad actúa como un factor de estrés crónico que desencadena una respuesta inmune mal controlada. Los pacientes producen más proteínas relacionadas con la inflamación en respuesta al estrés agudo. Estas proteínas señalan la presencia de inflamación y la inflamación crónica está vinculada a numerosas condiciones, incluyendo la enfermedad cardiaca coronaria, diabetes tipo 2, artritis y enfermedad de Alzheimer, así como fragilidad y disminución de la funcionalidad que pueden acompañar el envejecimiento.
Está claro que la mala calidad de las relaciones está vinculada a una serie de problemas de salud, incluida la mortalidad prematura y todo tipo de otras condiciones de salud muy graves. Y las personas que están solas claramente sienten como si tuvieran mala calidad en las relaciones.

2.- ¿El estado de ánimo tiene más repercusión sobre la salud de las personas mayores?
Concretamente en las personas mayores se detecta un aumento de episodios o dolencias cardiovasculares cuando sufren alteraciones en su estado de ánimo. En este grupo de población las enfermedades cardiovasculares más comunes son la insuficiencia cardiaca, hipertensión arterial, angor-cardiopatía coronaria, enfermedad vascular periférica, arritmias, Ictus y síndrome coronario agudo. Y los primeros síntomas de este tipo de patologías suelen ser: ahogos, palpitaciones, dolor torácico, alteraciones cognitivas o cefaleas.
Hay que destacar que la Sociedad Española de Cardiología (SEC) ya ha alertado de que, por ejemplo, la crisis económica tiene que considerarse como un factor de riesgo cardiovascular de primer nivel. También la Organización mundial de la salud (OMS) ha confirmado que las enfermedades cardiovasculares, como los ataques cardiacos y los accidentes vasculares cerebrales, siguen siendo la primera causa de las muertes en el mundo.

3.- ¿Qué podemos hacer para prevenirlo?
Para prevenir las enfermedades cardiovasculares en las personas de edad avanzada, que afectan en mayor parte a los hombres, se recomienda cambiar el estilo de vida con el fin de evitar factores de riesgo como: Obesidad, Tensión arterial. Diabetes, Dislipemia, Sedentarismo o Tabaquismo.
Quiero hacer notar que la práctica de bricolaje o jardinería puede reducir el riesgo de un ataque cardiaco o un derrame cerebral y prolongar la vida hasta en un 30 por ciento en el grupo de edad de más de 60 años, según revela una investigación publicada en la edición digital de ‘British Journal of Sports Medicine’. Según los autores, estas actividades rutinarias son tan buenas como el ejercicio
Se controló su salud cardiovascular con pruebas de laboratorio y exámenes físicos para ver las grasas y el azúcar en sangre y el factor de coagulación de la sangre, cuyos niveles altos están vinculados a un riesgo elevado de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular. Lo mismo puede decirse de los que realizaron ejercicio formal en grandes cantidades, pero que no tenían una actividad física rutinaria muy a menudo. Por su parte, quienes hacían ejercicio regularmente y a menudo eran físicamente activos registraron el perfil de riesgo más bajo de todos.

Durante el periodo de seguimiento de 12,5 años, 476 de los participantes tuvieron su primer ataque al corazón y 383 murieron por diversas causas. El mayor nivel de actividad física diaria se asoció con un 27 por ciento menos de riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral y una reducción del riesgo del 30 por ciento de muerte por todas las causas, en comparación con el nivel más bajo, independientemente de la cantidad de ejercicio regular y formal que se realizara también. Basándose en estos factores de riesgo se debe establecer un plan de cuidados y poner en marcha acciones que incluyan una alimentación variada pero moderada; hacer ejercicio, ya que ayuda a perder peso, ganar elasticidad muscular y mejorar la calidad de vida.

Y evitar hábitos como fumar o beber ya que la nicotina contrae las arterias, altera la circulación de la sangre y eleva la presión arterial. De este modo, si una persona lleva a cabo los tratamientos adecuados logrará disminuir los factores de riesgo y, por tanto, controlar las patologías que pueden causar mortalidad.
 
 
 

Existirían al menos dos variedades distintas de estructura amiloidea en la enfermedad de Alzheimer




Las diferencias en las estructuras que forman las placas de β-amiloide en el cerebro de los pacientes con enfermedad de Alzheimer (EA) podrían dar pistas de por qué el trastorno puede progresar más rápidamente o ser menos grave en algunas personas. La investigación podría servir para el desarrollo de nuevos agentes que resalten las estructuras específicas del cerebro (fibrilos de β-amiloide) en las pruebas de imagen y que mejoren la fiabilidad y la concreción del diagnóstico.
Los científicos tomaron tejidos del cerebro de dos mujeres que fallecieron con EA y que presentaron distintas señales y síntomas de la enfermedad. Extrajeron β-amiloide del tejido y lo usaron a modo de ‘semilla’ a partir de la cual hacer crecer fibrilos de β-amiloide. Hallaron que las mismas ‘semillas’ (secuencia de aminoácidos) podían agruparse formando estructuras moleculares distintas.
Mediante resonancia magnética y un microscopio de electrones para visualizar los fibrilos de β-amiloide en el tejido cerebral de las pacientes, los científicos descubrieron correlaciones entre las variaciones en la enfermedad y las diferencias en la estructura molecular. Comprobaron que existen al menos dos variedades distintas de estructura amiloidea en la EA.

[Cell 2013]
Lu JX, Qiang W, Yau WM, Schwieters CD, Meredith SC, Tycko R
 
 

Los ojos podrían ayudar a diagnosticar el Alzheimer

Perder una capa de la retina puede revelar su presencia
Lentilla, ojo
Foto: ONDASDERUIDO/FLICKR
 
MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un equipo internacional de investigadores que estudia la relación entre la pérdida de visión y la enfermedad de Alzheimer (EA) informa de que la pérdida de una capa particular de células de la retina no investigada previamente puede revelar la presencia de la patología y proporcionar una nueva manera de seguir su progresión.
 
Estos científicos, del Centro Médico de la Universidad de Georgetown (GUMC, en sus siglas en inglés) y de la Universidad de Hong Kong, en China, examinaron las retinas de los ojos de ratones manipulados genéticamente para desarrollar la enfermedad de Alzheimer, tal y como explicarán este miércoles durante la presentación de su investigación en Neurociencia 2013, la reunión anual de la Sociedad para la Neurociencia.

"La retina es una extensión del cerebro, por lo que tiene sentido ver si también se encuentran en el ojo los mismos procesos patológicos que hay en el cerebro con Alzheimer", explica R. Scott Turner, director del Programa de Trastornos de la Memoria en GUMC y el único autor de Estados Unidos en este estudio. "Sabemos que hay una asociación entre el glaucoma y la enfermedad de Alzheimer ya que ambos se caracterizan por la pérdida de neuronas, pero los mecanismos no están claros", agrega.

Turner dice que muchos investigadores consideran cada vez más el glaucoma como una enfermedad neurodegenerativa similar al Alzheimer. La mayor parte de la investigación hasta la fecha que ha examinado la relación entre ambas se ha centrado en la capa de las células ganglionares de la retina, que transmite la información visual a través del nervio óptico al cerebro, pero, antes de que ocurra esa transmisión, las células ganglionares de la retina reciben información de otra capa en la retina llamada la capa nuclear interna.

En su trabajo, estos investigadores analizaron el grosor de la retina, incluyendo la capa nuclear interna y la capa de células ganglionares y encontraron una pérdida significativa de espesor en ambas. La capa nuclear interna tuvo una pérdida del 37 por ciento de las neuronas y la capa de células ganglionares, una pérdida del 49 por ciento en comparación con los ratones de control sanos emparejados por edad.

En los seres humanos, la estructura y el grosor de la retina se pueden medir fácilmente utilizando tomografía de coherencia óptica. "Este estudio sugiere otro paso adelante en la comprensión del proceso de la enfermedad y podría conducir a nuevas formas de diagnosticar o predecir la enfermedad de Alzheimer tan simples como mirar a los ojos --señala Turner--. Mecanismos paralelos de las enfermedades sugieren que los nuevos tratamientos desarrollados para la enfermedad de Alzheimer también pueden ser útiles para el glaucoma".

 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Un videojuego ayudaría a paliar algunos efectos del envejecimiento en el cerebro




Un videojuego diseñado especialmente podría ayudar a agudizar las habilidades mentales que empeoran al envejecer, según un estudio reciente. El estudio puso a prueba un videojuego (NeuroRacer) que requiere que los jugadores realicen múltiples tareas o que hagan varias cosas que requieren la atención al mismo tiempo.

Los científicos contaron con 174 personas adultas sanas de 20-80 años. Se pidió a unas 30 personas de cada década de vida que jugaran al videojuego para observar cómo eran capaces de realizar varias tareas a la vez. Los adultos de 20-29 años experimentaron una reducción del 28% en su rendimiento cuando hacían dos cosas a la vez, y en los de 30-39 años, una reducción del 39%.

Luego, comprobaron si podría mejorarse el rendimiento en la realización de múltiples tareas con la práctica. Escogieron a 46 personas de 60-85 años y las asignaron a uno de estos tres grupos: jugar durante una hora al día tres veces a la semana (n = 16), jugar a una versión del juego que requería que sólo hicieran una tarea a la vez (n = 15), o no jugar (n = 15).

Un mes después, las personas mayores que habían practicado la realización de múltiples tareas mostraron grandes mejoras en comparación con las personas de su misma edad de los otros dos grupos. De hecho, las personas mayores que jugaron tres días a la semana experimentaron mejoras en otras habilidades mentales que no se entrenaron directamente con el videojuego, como la memoria de trabajo y la atención visual.

Anguera JA, Boccanfuso J, Rintoul JL, Al-Hashimi O, Faraji F, Janowich J
 
 

STOP GRIPE VACÚNATE, Campaña 2013-1014









Consejos para prevenir la gripe

Los síntomas de la GRIPE son fundamentalmente: fiebre, síntomas respiratorios, tos y malestar general. Está causada por el virus de la influenza y es de fácil contagio y transmisión entre humanos.
Para afrontar la gripe, como cualquier otra enfermedad, es importante contar con una buena salud y un sistema inmunológico fuerte que se consigue con unos hábitos de vida sanos, con una alimentación equilibrada que incluya todos los nutrientes necesarios y la realización de ejercicio físico. Evitar hábitos como el tabaquismo o el sedentarismo nos pondrá en mejores condiciones para mantener un nivel de salud importante.

Unas medidas higiénicas adecuadas contribuyen a evitar la transmisión de determinadas enfermedades. En este sentido, en caso de tos o exceso de mucosa utilizar pañuelos desechables para tapar la boca y la nariz cuando se tosa o se estornude, mantener una correcta higiene de manos y evitar el contacto de las manos con la boca y los ojos. Extremar las medidas higiénicas mencionadas anteriormente en los lugares donde exista aglomeración de personas o en trabajos de cara al público, donde cobra especial importancia el lavado periódico de las manos, que evita multitud de enfermedades que se transmiten por esta vía.

La gripe es una enfermedad causada por un virus y actualmente no hay medicación para acabar con estos microorganismos. Esta gripe, como la gripe de todos los años, se comporta de manera leve con lo que el tratamiento consistirá en medicación para paliar los síntomas (medicación para la fiebre, para la congestión…) y se indica al paciente que permanezca en casa descansando y mitigando los síntomas asociados.

La vacuna es un medicamento preventivo que inmuniza contra determinadas enfermedades. Existen vacunas incluidas en el calendario infantil y otras que sólo se administran a pacientes crónicos o en la edad adulta como ocurre con la gripe. Para cada una de ellas existe un grupo de riesgo concreto que se puede beneficiar de las mismas y que está determinado por expertos nacionales e internacionales, por lo que es importante conocer si se pertenece a alguno de ellos para administrársela.

Es importante realizar un uso adecuado y responsable de los servicios sanitarios para evitar su saturación y facilitar su buen funcionamiento. Hay que hacer uso de las urgencias hospitalarias sólo en los casos en los que la gravedad sea extrema. Para resolver cualquier duda sobre cuestiones sanitarias, los ciudadanos tienen disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, el servicio Salud Responde, accesible con una simple llamadas al 902 505 060 o a través del correo electrónico (saludresponde@juntadeandalucia.es).

Recomendaciones de vacunación antigripal

Las recomendaciones de vacunación antigripal tienen como objetivo reducir la mortalidad y morbilidad asociada a la gripe y el impacto de la enfermedad en la comunidad. Por ello, deberán ir dirigidas fundamentalmente a proteger a las personas que tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones en caso de padecer la gripe, a las que pueden transmitir la enfermedad a otras que tienen un alto riesgo de complicaciones y aquellas que, por su ocupación, proporcionan servicios esenciales en la comunidad.

¿Quiénes se deben de vacunar frente a la gripe?

Personas mayores o igual a 65 años de edad. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.

Personas menores de 65 años que, por presentar una condición clínica especial tienen un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe o porque el padecer la enfermedad pueda provocar una descompensación de su condición médica:

- Adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, incluyendo: displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.


- Adultos con enfermedades metabólicas crónicas, incluyendo: diabetes mellitus; obesidad mórbida (índice de masa corporal igual o superior a 40); insuficiencia renal; hemoglobinopatías y anemias; asplenia; enfermedad hepática crónica; enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes; enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.


- Personas que conviven en residencias, instituciones o en centros que prestan asistencia a enfermos crónicos de cualquier edad.

Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones

- Trabajadores de los centros sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria; pública y privada. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.


- Personas que por su ocupación trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.


- Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos.


- Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial.