lunes, 11 de noviembre de 2013

Un videojuego ayudaría a paliar algunos efectos del envejecimiento en el cerebro




Un videojuego diseñado especialmente podría ayudar a agudizar las habilidades mentales que empeoran al envejecer, según un estudio reciente. El estudio puso a prueba un videojuego (NeuroRacer) que requiere que los jugadores realicen múltiples tareas o que hagan varias cosas que requieren la atención al mismo tiempo.

Los científicos contaron con 174 personas adultas sanas de 20-80 años. Se pidió a unas 30 personas de cada década de vida que jugaran al videojuego para observar cómo eran capaces de realizar varias tareas a la vez. Los adultos de 20-29 años experimentaron una reducción del 28% en su rendimiento cuando hacían dos cosas a la vez, y en los de 30-39 años, una reducción del 39%.

Luego, comprobaron si podría mejorarse el rendimiento en la realización de múltiples tareas con la práctica. Escogieron a 46 personas de 60-85 años y las asignaron a uno de estos tres grupos: jugar durante una hora al día tres veces a la semana (n = 16), jugar a una versión del juego que requería que sólo hicieran una tarea a la vez (n = 15), o no jugar (n = 15).

Un mes después, las personas mayores que habían practicado la realización de múltiples tareas mostraron grandes mejoras en comparación con las personas de su misma edad de los otros dos grupos. De hecho, las personas mayores que jugaron tres días a la semana experimentaron mejoras en otras habilidades mentales que no se entrenaron directamente con el videojuego, como la memoria de trabajo y la atención visual.

Anguera JA, Boccanfuso J, Rintoul JL, Al-Hashimi O, Faraji F, Janowich J
 
 

STOP GRIPE VACÚNATE, Campaña 2013-1014









Consejos para prevenir la gripe

Los síntomas de la GRIPE son fundamentalmente: fiebre, síntomas respiratorios, tos y malestar general. Está causada por el virus de la influenza y es de fácil contagio y transmisión entre humanos.
Para afrontar la gripe, como cualquier otra enfermedad, es importante contar con una buena salud y un sistema inmunológico fuerte que se consigue con unos hábitos de vida sanos, con una alimentación equilibrada que incluya todos los nutrientes necesarios y la realización de ejercicio físico. Evitar hábitos como el tabaquismo o el sedentarismo nos pondrá en mejores condiciones para mantener un nivel de salud importante.

Unas medidas higiénicas adecuadas contribuyen a evitar la transmisión de determinadas enfermedades. En este sentido, en caso de tos o exceso de mucosa utilizar pañuelos desechables para tapar la boca y la nariz cuando se tosa o se estornude, mantener una correcta higiene de manos y evitar el contacto de las manos con la boca y los ojos. Extremar las medidas higiénicas mencionadas anteriormente en los lugares donde exista aglomeración de personas o en trabajos de cara al público, donde cobra especial importancia el lavado periódico de las manos, que evita multitud de enfermedades que se transmiten por esta vía.

La gripe es una enfermedad causada por un virus y actualmente no hay medicación para acabar con estos microorganismos. Esta gripe, como la gripe de todos los años, se comporta de manera leve con lo que el tratamiento consistirá en medicación para paliar los síntomas (medicación para la fiebre, para la congestión…) y se indica al paciente que permanezca en casa descansando y mitigando los síntomas asociados.

La vacuna es un medicamento preventivo que inmuniza contra determinadas enfermedades. Existen vacunas incluidas en el calendario infantil y otras que sólo se administran a pacientes crónicos o en la edad adulta como ocurre con la gripe. Para cada una de ellas existe un grupo de riesgo concreto que se puede beneficiar de las mismas y que está determinado por expertos nacionales e internacionales, por lo que es importante conocer si se pertenece a alguno de ellos para administrársela.

Es importante realizar un uso adecuado y responsable de los servicios sanitarios para evitar su saturación y facilitar su buen funcionamiento. Hay que hacer uso de las urgencias hospitalarias sólo en los casos en los que la gravedad sea extrema. Para resolver cualquier duda sobre cuestiones sanitarias, los ciudadanos tienen disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, el servicio Salud Responde, accesible con una simple llamadas al 902 505 060 o a través del correo electrónico (saludresponde@juntadeandalucia.es).

Recomendaciones de vacunación antigripal

Las recomendaciones de vacunación antigripal tienen como objetivo reducir la mortalidad y morbilidad asociada a la gripe y el impacto de la enfermedad en la comunidad. Por ello, deberán ir dirigidas fundamentalmente a proteger a las personas que tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones en caso de padecer la gripe, a las que pueden transmitir la enfermedad a otras que tienen un alto riesgo de complicaciones y aquellas que, por su ocupación, proporcionan servicios esenciales en la comunidad.

¿Quiénes se deben de vacunar frente a la gripe?

Personas mayores o igual a 65 años de edad. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.

Personas menores de 65 años que, por presentar una condición clínica especial tienen un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe o porque el padecer la enfermedad pueda provocar una descompensación de su condición médica:

- Adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, incluyendo: displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.


- Adultos con enfermedades metabólicas crónicas, incluyendo: diabetes mellitus; obesidad mórbida (índice de masa corporal igual o superior a 40); insuficiencia renal; hemoglobinopatías y anemias; asplenia; enfermedad hepática crónica; enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes; enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.


- Personas que conviven en residencias, instituciones o en centros que prestan asistencia a enfermos crónicos de cualquier edad.

Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones

- Trabajadores de los centros sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria; pública y privada. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.


- Personas que por su ocupación trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.


- Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos.


- Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial.
 
 

Super Mario contra el Alzheimer

 

Un estudio científico concluye que los videojuegos retrasan el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas e incrementan el volumen cerebral

 
Barcelona (Redacción). - La práctica frecuente de los videojuegos puede ser beneficiosa en caso de padecer enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer ya que aminora su desarrollo, según se desprende de las conclusiones de un artículo publicado por la prestigiosa revista Nature.

Los autores de este trabajo, pertenecientes al instituto alemán Max Planck, añaden que esta modalidad de entretenimiento permite incrementar el volumen cerebral de los jugadores en las áreas que corresponden a la estrategia de planificación, la memoria, la navegación espacial y las habilidades motoras.

Las consecuencias derivadas del uso de los videojuegos son una de las materias preferidas por científicos procedentes de múltiples disciplinas: de la neurología a la antropología, pasando por la óptica, la psicología o las ciencias de la comunicación.

En esta ocasión, a los investigadores les interesaba conocer hasta qué punto influye esta tecnología en la capacidad física del cerebro a la hora de regenerarse, tanto anatómica como funcionalmente, después de sufrir dolencias, traumatismos, etc., es decir, lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) denomina “neuroplasticidad”.

Para ello, se centraron en un colectivo de 23 personas, cuya media de edad era de 24 años. Todos los participantes en el experimento tuvieron que jugar durante media hora diaria y a lo largo de un par de meses a Super Mario 64. Con esta base, los expertos compararon su “materia gris” con la de otros individuos que no se habían ejercitado con ningún videojuego.

Y el resultado fue un “aumento significativo” en tres regiones: la parte derecha de la formación del hipocampo, la corteza prefontral y la zona bilateral del cerebelo. La profesora Simone Kühn, que ha encabezado este proyecto, concluye: “Esto prueba que hay áreas del cerebro que pueden entrenarse”.


Leer más: http://www.lavanguardia.com/tecnologia/innovacion/20131106/54393150354/super-mario-contra-alzheimer.html#ixzz2kMCPA8yE

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Nuevo Taller sobre Bienestar Emocional. Apúntate



En estos taller te sumergerás en un proceso de inversión psicológica, donde abandonarás los condicionamientos negativos que te llevan al sufrimiento, dolor, ansiedad y depresión.


En estos talleres encontrarás una conexión con tu ser positivo que te inundarán de optimismo, tranquilidad, paz, alegría y bienestar.

Os esperamos....



 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Los ácidos grasos omega-3 no frenan el deterioro del cerebro





Un nuevo estudio revela que una alta concentración en sangre de ácidos grasos omega-3 no tiene beneficios para la memoria, el conocimiento o la percepción. Los resultados del trabajo, elaborado por científicos estadounidenses, ponen en duda muchas de las hipótesis anteriores.

En el estudio participaron 2.157 mujeres de 65 a 80 años, adscritas a un programa de tratamiento hormonal. Un análisis de sangre inicial sirvió para determinar la concentración inicial de ácidos grasos omega-3 en la sangre de las pacientes antes del comienzo del ensayo.

A partir del tercer año, los expertos sometieron a las participantes a tests anuales de pensamiento y memoria para evaluar sus habilidades cognitivas en siete aspectos: velocidad de respuesta, memoria verbal, memoria visual, percepción espacial, conocimiento verbal, fluidez en el habla y memoria de trabajo.

Al concluir el ensayo, los científicos no encontraron diferencia alguna en la evolución de las capacidades cognitivas entre las mujeres que presentaban niveles iniciales altos de omega-3 en sangre y aquellas que los tenían más bajos.

Tampoco hubo ninguna distinción en cuanto a la velocidad en que estas habilidades disminuían a consecuencia de la edad.
[Neurology 2013]
Ammann EM, Pottala JV, Harris WS, Espeland MA, Wallace R, Denburg NL


Nadie puede asegurar que no nos afectará la enfermedad de Alzheimer

 

Hay infinidad de factores que pueden afectar a nuestra memoria: el estrés, la ansiedad, el uso frecuente de somníferos o anestésicos, el exceso de alcohol, un trauma físico...

DETERIORO COGNITIVO
Ana Romaz / Actualizado 1 noviembre 2013
Es un tópico muy frecuente- incluso llegamos a bromear sobre ello- el identificar la pérdida de memoria con la enfermedad de Alzheimer. Todos sabemos que en el transcurso de esta patología se produce un progresivo deterioro de las capacidades cognitivas y especialmente –por lo impactante- de la memoria.

Sin embargo el hecho de sufrir una merma en nuestra capacidad de registrar, retener y recordar los diferentes acontecimientos, datos o informaciones que captamos a través de los cinco sentidos –pues eso es la memoria- nos puede suceder en cualquier momento de la vida, independientemente de nuestra edad.

Hay infinidad de factores que pueden afectar a nuestra memoria, tanto de tipo psicológico como patológico: un fuerte impacto emocional, el estrés, la ansiedad, el uso frecuente de somníferos o anestésicos, el exceso de alcohol, un trauma físico importante... la lista es amplia.

Si se diera alguna de estas circunstancias que afectase a nuestra memoria, y una vez descartados el Alzheimer o cualquier otra demencia, siempre podemos revertir la situación, bien evitando aquello que nos está afectando negativamente o bien desarrollando habilidades con la memoria que mantenemos.

La falta de memoria, cuando es de cierta gravedad, puede suponer un grave deterioro en nuestra vida cotidiana, llegando a afectar al desarrollo normal de nuestras actividades. Por ello es importante detectar y tratar aquellas pérdidas de memoria que empiezan a conllevar problemas: olvidos importantes, despistes peligrosos…porque, incluso si el origen es una patología de tipo vascular, podemos conseguir una importante mejoría a través del tratamiento adecuado.

En este blog hemos abordado con anterioridad este tema, siempre buscando la prevención como vía de enfoque. Y no nos cansamos de hacer hincapié en la importancia de mantener unas pautas vitales que protejan a nuestras neuronas, responsables –en última instancia- de nuestra memoria. Por ello, una vez más, insisto en la importancia de hacer una vida sana, en lo relativo a nuestra alimentación y hábitos, y de practicar ejercicio físico moderado.

Una dieta rica en verduras y frutas frescas, con aporte de frutos secos y aliñada con aceite de oliva es una buena manera de aplicar aquello de “somos lo que comemos”.
Un paseo diario, practicar jardinería o sacar a pasear a nuestro perro tres veces al día es una dosis de ejercicio moderada y efectiva.

Y recurrir a la cada vez mayor variedad de oferta en juegos y ejercicios para la mente es el mejor deporte mental que podemos hacer. Los puzzles, crucigramas, los pasatiempos de toda la vida, o su versión moderna tipo “Brain Training”, son estupendas actividades para nuestra memoria. En Internet hay diversos juegos en los que la memoria es un factor importante, me parece muy interesante en este aspecto uno llamado “Pearl´s Peril”, la mezcla de diversión y trabajo mental es entretenida y eficaz.

Finalmente, tratar de tener una vida social activa y gratificante, realizar actividades grupales, mantener un hobby o una afición, disfrutar aquellas cosas que nos gustan y enriquecen nuestra vida, todo contribuye al bienestar de nuestro cuerpo, de nuestra mente y de nuestro espíritu. Nadie puede asegurarnos que no nos afectará el Alzheimer pero con estas sencillas actividades estaremos haciendo todo lo que está en nuestras manos para que pase de largo.

Los fármacos fallidos para el Alzheimer tienen una segunda oportunidad

 


Una 'start-up' se propone encontrar "tesoros ocultos" en datos de ensayos fallidos para encontrar medicamentos abandonados para la dolencia que podrían funcionar en algunos pacientes
 
Una nueva start-up espera transformar candidatos a fármaco en oro medicinal mediante la revisión de ensayos clínicos fallidos para tratamientos de la enfermedad de Alzheimer, y la identificación de subtipos de pacientes para quienes dichos fármacos puedan realmente funcionar. Alzheon, una compañía del área de Boston (EEUU), fue fundada con la creencia de que los recientes avances en la comprensión sobre la enfermedad que tiene la comunidad científica, y que han sido posibles gracias al uso de nuevas tecnologías de análisis genético y neuroimagen, pueden arrojar luz sobre una enorme maraña de datos de ensayos clínicos fallidos.
 
En primer lugar, Alzheon analizará más de cerca un fármaco diseñado para combatir las placas amiloides, que dañan el cerebro y son el sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer. En manos de otra compañía farmacéutica, el compuesto había pasado previamente las pruebas de seguridad, pero no mostró un efecto suficientemente notable en el deterioro cognitivo en estudios de pacientes con alzhéimer. Sin embargo, posteriores análisis sugieren que en pacientes con un determinado marcador genético para la enfermedad, el medicamento logra retrasar la atrofia cerebral de forma significativa. Alzheon cree que un ensayo de seguimiento logrará demostrar que el medicamento es eficaz para pacientes con estos marcadores.

En la actualidad no existen tratamientos para la enfermedad de Alzheimer más allá de aquellos con los que aliviar los síntomas temporalmente y retrasar la progresión de la dolencia. Esto sucede a pesar de las inversiones millonarias y las décadas de investigación que le han dedicado tanto académicos como compañías farmacéuticas, que parecen anunciar medicamentos fallidos con deprimente frecuencia (ver "Un nuevo revés para los medicamentos contra el alzhéimer"). Mientras tanto, la presión por descubrir un tratamiento viable crece a medida que envejece la población (ver "La plaga de la demencia").

El desarrollo de fármacos para esta dolencia es particularmente difícil. Los científicos no saben el origen de la enfermedad, por lo que los tratamientos experimentales podrían no estar tan desviados. Además, se parece a otras formas de demencia, por lo que los medicamentos se prueban en una mezcla de pacientes, y algunos de ellos en realidad no la padecen. También falta homogeneidad en entre los pacientes de Alzheimer, y los distintos tipos necesitan medicamentos diferentes.
Pero, a pesar de todos los misterios por resolver, la comunidad científica ha avanzado en su comprensión sobre esta enfermedad . Las herramientas de neuroimagen pueden detectar la atrofia de las diferentes regiones del cerebro y también la presencia de placas amiloides (ver "Un escáner cerebral para el alzhéimer"). La investigación genética, además, ha identificado diferentes variantes de ADN heredadas que hacen que algunas personas posean más riesgo de contraer la enfermedad.
Hasta ahora, las grandes compañías farmacéuticas han tratado de encontrar tratamientos que funcionen para todo el mundo y, en consecuencia, han llevado a cabo ensayos inclusivos y de gran tamaño, señala el director general de Alzheon, Martin Tolar. Un enfoque mas´adecuado podría consistir en la observación de grupos de pacientes más pequeños que compartan factores de riesgo o determinados detalles de la biología de la enfermedad. Esto es lo que Alzheon planea hacer con los datos existentes, analizando la forma en que los pacientes fueron diagnosticados, la forma en que se supervisó si mejoraban o no, y si hubo indicios de que el medicamento funcionase en ciertas subpoblaciones. Tolar afirma: "Se ha generado una gran cantidad de datos y eso juega a nuestro favor". El director de la empresa es, además, neurólogo y trabajó anteriormente para la compañía de análisis del genoma Knome (ver "El software de Knome da sentido al genoma").

A veces, los fallos anunciados por las grandes compañías farmacéuticas aún pueden apuntar a grupos en los que el fármaco podría funcionar. Cuando Eli Lilly anunció en agosto del año pasado que su candidato de fármaco para el alzhéimer había fracasado, el gigante farmacéutico sugirió que ciertos pacientes, aquellos en una etapa temprana de la enfermedad, podrían haber visto algunos beneficios. En la actualidad, Eli Lilly está reclutando a pacientes con alzhéimer moderado para probar el medicamento. Otros grupos de investigación se centran en conseguir el máximo rendimiento de los fármacos mediante la alteración de los tiempos de tratamiento, entre ellos destaca una iniciativa para prevenir la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas clínicos.

Una creciente masa de información sugiere que el uso de medicamentos en grupos estratificados de pacientes podría ser un paso adelante positivo, señala el neurólogo especializado en demencia de la Universidad de la Salud de Indiana (EEUU) Martin Farlow. "Lo que me hace ser mucho más optimista es que en los últimos cinco a diez años hemos aprendido mucho acerca de la enfermedad de Alzheimer", asegura, en particular sobre biomarcadores de proteínas que se pueden encontrar en el líquido cefalorraquídeo a través de imágenes del cerebro, y con una mejor comprensión de la genética de la enfermedad. El viernes pasado, el Proyecto Internacional de Genómica del Alzhéimer anunció que había descubierto 11 nuevos genes asociados con la enfermedad, lo que viene a duplicar la cantidad conocida anteriormente. Tener más vínculos genéticos ayudará a los investigadores y médicos a clasificar mejor a los pacientes en diferentes grupos, afirma Farlow.

El principal candidato de Alzheon es un compuesto que había fracasado en ensayos clínicos de fase tardía porque no se logró observar ningún efecto claro en todo el grupo de pacientes. Sin embargo, en un nuevo análisis de los datos del ensayo, el candidato a fármaco pareció disminuir la atrofia en ciertas regiones del cerebro.

Tolar y sus colegas volvieron a analizar los datos del estudio con la intención de clasificar los pacientes en diferentes grupos en función de la genética y otros factores, e identificaron a pacientes que llevaban el marcador de riesgo genético más fuerte de la enfermedad, la variante e4 del gen Apo. Encontraron que en los pacientes con una copia de esta variante, el compuesto redujo significativamente la atrofia en el hipocampo, una región del cerebro particularmente susceptible a los efectos dañinos de la enfermedad de Alzheimer.

Si Alzheon es capaz de demostrar que el compuesto ralentiza en realidad el deterioro cognitivo y la atrofia cerebral en pacientes con ese marcador genético, la empresa lograría tener un medicamento que funcione para un gran número de pacientes con alzhéimer. "Casi el 60% de los pacientes con alzhéimer son portadores del Apo e4", señala Tolar. Alzheon comenzará un estudio para explorar la eficacia del fármaco en pacientes con este marcador genético y que exhiban signos tempranos de la enfermedad de Alzheimer en 2014.

Incluso si este nuevo enfoque logra funcionar bien, el tratamiento de la enfermedad probablemente seguirá siendo difícil. Uno de los problemas es que todos los medicamentos que se están probando sólo siguen una teoría sobre la causa de la enfermedad, mientras que muchos investigadores argumentan que los verdaderos culpables son otros cambios biológicos. "De ninguna manera está claro que siquiera los ensayos estratificados vayan a funcionar", asegura el investigador de la dolencia y especialista en neuroimagen de la Universidad de California en San Diego (EEUU) Dominic Holland.

Dicho esto, puesto que no hay tratamientos que funcionen y dada la probabilidad de que la enfermedad de Alzheimer alcance proporciones de epidemia, merece la pena hacer pruebas estratificadas de los medicamentos existentes. "Es un área realmente aterradora", afirma Holland. "Se nos avecina un gran problema".