jueves, 15 de agosto de 2013

Desvelan una ruta clave en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer


Explica cómo el gen APOE4, relacionado con el colesterol, aumenta el riesgo y abre la puerta a la posibilidad de diseñar tratamientos personalizados, como en el cáncer. Un estudio basado en el análisis de datos publicados previamente ha logrado identificar algunos mecanismos clave por los que el gen APOE4, relacionado con el metabolismo del colesterol, aumenta el riesgo de desarrollar alzhéimer. El estudio llevado a cabo en el Centro Médico de la Universidad de Columbia (CUMC), en Estados Unidos, se publica en el último número de la revista Nature y abre nuevas posibilidades terapéuticas, después de que los resultados desalentadores de los últimos ensayos clínicos parecían haber agotado las alternativas.
Estudios previos de Asociación del Genoma Completo (GWAS, por sus siglas en inglés: genome-wide association studies) han identificado un puñado de variantes genéticas que aumentan la probabilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer de inicio tardío, entre ellas el gen de la lipoproteína E4 (APOE4), pero se desconocía su mecanismo de acción. Ahora, investigadores del CUMC identifican las vías moleculares claves que vinculan estos factores genéticos de riesgo con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. El trabajo se basa en el conjunto de datos ya existentes y públicamente accesibles para arrojar luz en los mecanismos que conducen a esta patología neurodegenerativa, como destaca un artículo de Nature que acompaña a la publicación. Para lograrlo, combina estudios de biología celular con herramientas de la biología de sistemas, que se basan en el análisis computacional de la compleja red de cambios en la expresión de los genes en el cerebro en riesgo.

Principal factor de riesgo

Los investigadores, liderados por Asa Abeliovich, profesor asociado de Patología y Biología Celular y de Neurología en el Instituto Taub para la Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer y el envejecimiento cerebral en CUMC, se centraron en el factor genético más significativo que pone a las personas en alto riesgo para la enfermedad de Alzheimer, llamado APOE4, un gen que codifica una proteína crucial en el metabolismo del colesterol. APOE es la apolipoproteína transportadora de colesterol más importante a nivel cerebral y tiene distintas variantes. E3 es la más frecuente (77%) y E2 la menos frecuente (8%) y parece tener cierto efecto protector frente al alzhéimer, mientras que E4 tiene una frecuencia del 15% en la población general frente a un 40% en los enfermos de Alzheimer. Las personas con una copia de APOE4 tiene triple riesgo de desarrollar Alzheimer de inicio tardío, la forma más común de la enfermedad, mientras que aquellos con dos copias tienen un riesgo diez veces mayor.

Los investigadores se preguntaban si en el tejido cerebral procedente de autopsias de personas con alto riesgo de desarrollar alzhéimer habría un patrón regular. Sorprendentemente, vieron que incluso en ausencia de la enfermedad, el tejido cerebral de las personas con alto riesgo, portadoras del gen APOE4, mostraba cambios que recuerdan a los observados en la enfermedad de Alzheimer, según explica el doctor Abeliovich. "Por lo tanto nos centramos en tratar de entender estos cambios, que parecen los responsables de poner en riesgo a las personas". "Esos cambios" se han detectado a partir de un amplio estudio molecular de los niveles de expresión de los miles de genes d el cerebro, lo que se conoce como transcriptómica.

Utilizando las herramientas de análisis de red, los investigadores identificaron una docena de factores candidatos a "reguladores maestros", capaces de controlar la expresión de numerosos genes, y que vinculan la APOE4 a la cascada de eventos destructivos que culmina en la demencia asociada a la enfermedad de Alzheimer. En concreto, alguno de estos reguladores maestros está involucrado en el procesamiento y movimiento en las neuronas de la proteína precursora de amiloide (APP), que se acumula en el cerebro de las personas con alzhéimer y se relaciona con el desarrollo de la enfermedad.

Fármaco antiepiléptico

Entre los candidatos a "reguladores maestros" identificados, el equipo analizó dos genes denominados SV2A y RFN219. "Estábamos especialmente interesados en SV2A, que es el blanco de un fármaco antiepiléptico de uso común, el levetiracetam". De hecho, en agosto del año pasado, un equipo de investigadores del instituto Gladstone dirigidos por Lennar Muke demostraron que el leviracetam revertía la pérdida neuronal en la enfermedad de Alzheimer en un modelo transgénico de ratón.

Esto abriría las puertas a nuevos tratamientos terapéuticos. Sin embargo, como cautelosamente señala Abeliovich, muchos fármacos probados con éxito en modelos transgénicos de ratón luego han fracasado en los ensayos clínicos. En concreto, desde 2001 ha habido siete ensayos clínicos en fase III y dos en fase II que han corrido esa suerte, sembrando el desaliento en las compañías que los desarrollaban y en las personas con alzhéimer y sus familiares: "Se necesita más investigación antes de que podemos desarrollar ensayos clínicos de levetiracetam en pacientes con signos de la enfermedad de Alzheimer de inicio tardío".

Algunos de estos resultados negativos podría deberse a que mucho de lo que se sabe acerca del alzhéimer proviene de los estudios de laboratorio de una forma rara y poco frecuente de la enfermedad de inicio temprano que afecta a muy pocas personas, señalan los investigadores. Aunque esta variante rara ha aportado importantes pistas sobre esta patología neurodegenerativa no está claro cómo se relaciona con la más frecuente de inicio tardío. "Más importante, docenas de medicamentos que 'funcionan' en modelos de ratón de la enfermedad familiar, al final fallaron cuando se probaron en pacientes con enfermedad de Alzheimer de inicio tardío. Esto nos ha impulsado a investigar en los mecanismos de la forma más común de la enfermedad", explica Abeliovich

Sin embargo, como destaca la revista Nature, este trabajo, "que es ejemplar porque demuestra el extraordinario valor de las fuentes de datos disponibles", pone de manifiesto también que pueden existir distintos subtipos de alzhéimer con mecanismos diferentes que responderían a tratamientos diferentes. "Si fuera así, como ocurre en el cáncer, los tratamientos personalizados serían esenciales, y las terapias basadas en los diagnósticos genéticos serían más efectivas".

"Nuestros resultados sugieren que tanto SV2A y RFN219 son dianas farmacológicas candidatas," opina Abeliovich. RFN219 no se había asociado hasta la fecha con el procesamiento de la proteína amiloide en la enfermedad de Alzhéimer y su función es la de actuar como un mediador de APOE-4. El trabajo, destaca Nature, supone un avance importante en el conocimiento de los mecanismos moleculares y genéticos que modifican el riesgo de desarrollar la forma más común de alzhéimer de inicio tardío, una patología neurodegenerativa cuyo principal factor de riesgo es la edad, afectando a una de cada 3 personas mayores de 85 años.

Fuente: Pilar Quijada / ABC

lunes, 12 de agosto de 2013

Descubren por qué unas personas desarrollan Alzheimer y otras no



TODOS LOS CEREBROS CUENTAN CON LOS INGREDIENTES NECESARIOS PARA PADECER LA ENFERMEDAD
Un grupo de investigadores estadounidenses ha descubierto que cualquier cerebro humano puede desarrollar Alzheimer, pues todos los seres humanos poseen los ingredientes necesarios para padecer la enfermedad.
Agencias | Madrid | Actualizado el 07/08/2013 a las 18:54 horas
Un equipo de investigadores de la Universidad de California-San Diego, en Estados Unidos, ha descubierto un "truco" de la naturaleza que, en la mayoría de las personas, mantiene la separación fundamental entre una proteína y un enzima que, al combinarse, desencadenan la degeneración progresiva y muerte de las células característica de la enfermedad de Alzheimer.
Aunque se podría pensar que los cerebros de las personas que desarrollan la enfermedad de Alzheimer poseen componentes básicos de la enfermedad ausentes en cerebros sanos, esto no es cierto. Cada cerebro humano contiene los ingredientes necesarios para despertar el Alzheimer, pero mientras que un estimado de cinco millones de estadounidenses desarrollan la patología, un número que está previsto que se triplique para el año 2050, la gran mayoría de las personas no lo hacen y no padecería esta enfermedad neurológica devastadora.
"Es como la separación física de la pólvora y su combinación de manera que se evita una explosión inevitable", ha afirmado el investigador principal Subhojit Roy, profesor asociado en el Departamento de Patología y Neurociencias de la Universidad de California y biólogo celular y neuropatólogo en el Centro de Investigación de Enfermedades Shiley-Marcos de Alzheimer. "Saber cómo se separan la pólvora y el fósforo puede darnos nuevas ideas sobre posible detener la enfermedad", ha agregado.
La gravedad de la enfermedad de Alzheimer se mide en la pérdida de funcionamiento de las neuronas. En términos patológicos, hay dos signos reveladores de la enfermedad: grupos de "placas" de una proteína llamada beta-amiloide que se acumulan las neuronas y las fibras externas o "nudos" de otra proteína, llamada tau, que se encuentra dentro de las neuronas.
La mayoría de los neurólogos creen el Alzheimer es causado por los conjuntos de acumulación de proteína beta-amiloide provocando una secuencia de eventos que conduce a la alteración de la función celular y la muerte, y que esta llamada "hipótesis de la cascada amiloide" pone la proteína beta-amiloide en el centro de la patología. La creación de beta-amiloide requiere la convergencia de una proteína llamada precursora de amiloide (APP) y una enzima que se escinde de APP en fragmentos más pequeños tóxicos llamados beta-secretasa o BACE.
"Estas dos proteínas son altamente expresadas en el cerebro -destacó Roy-- y si se les permite combinarse de forma continua, todos tendríamos Alzheimer". Pero eso no sucede. Usando las neuronas del hipocampo en cultivo y tejido de cerebros humanos y de ratón, Roy junto con el primer autor Utpal Das, becario postdoctoral en el laboratorio de Roy y sus colegas, descubrieron que las células sanas del cerebro en gran medida segregan APP y BACE-1 en compartimentos diferenciados en cuanto se fabrican, asegurando que las dos proteínas no tengan mucho contacto entre sí.
"La naturaleza parece haber dado con un truco interesante para separar a los co-conspiradores", ha afirmado Roy. Los científicos también han encontrado que las condiciones que promuevan una mayor producción de la proteína beta-amiloide impulsan la convergencia de APP y BACE. En concreto, un aumento en la actividad eléctrica neuronal, conocido por aumentar la producción de beta-amiloide, también condujo a un aumento en la convergencia APP-BACE.
Los exámenes postmortem de pacientes con enfermedad de Alzheimer revelaron un incremento de la proximidad física de las proteínas, añadiendo apoyo a la importancia fisiopatológica de este fenómeno en las enfermedades humanas. Das ha dicho que los hallazgos tienen una importancia fundamental, ya que aclaran algunos de los primeros eventos moleculares que desencadenan el Alzheimer y muestran cómo un cerebro sano, los evita de forma natural.
En términos clínicos, las conclusiones apuntan a una posible nueva vía para, en última instancia, tratar o incluso prevenir la enfermedad. "Un aspecto interesante es que tal vez podamos seleccionar moléculas que pueden mantener físicamente APP y BACE-1 separadas", ha destacado Das, quien ha reconocido que se trata de un "enfoque poco convencional".

sábado, 3 de agosto de 2013

Mayor 'contagio emocional' en personas con deterioro cognitivo leve y enfermedad de Alzheimer






Los pacientes con enfermedad de Alzheimer (EA) o con problemas prematuros de pensamiento y memoria tienden a imitar las emociones de las personas de su entorno. Esta transferencia de las emociones, conocida como 'contagio emocional', constituye una forma rudimentaria de empatía. El proceso puede modelar la conducta y provocar cambios cerebrales. En las etapas tempranas de EA y en las personas con problemas leves de pensamiento y de memoria, el 'contagio emocional' aumenta. Es decir, al parecer, a medida que se deteriora la capacidad de memoria y pensamiento, se produce un incremento de otros procesos emocionales.

El estudio contó con la participación de 237 personas adultas: 111 controles sanos, 62 con deterioro cognitivo leve y 64 con EA. Los participantes realizaron pruebas de detección de la depresión y otros problemas de salud mental, además de exámenes de resonancia magnética a fin de detectar cambios cerebrales relacionados con el 'contagio emocional'. Los investigadores hallaron que se producía un 'contagio emocional' mayor en las personas con deterioro cognitivo leve y EA, en comparación con las personas sanas, en cualquier estadio de progresión de la enfermedad. Los síntomas de depresión también eran mayores en los pacientes que en los controles. Este aumento del 'contagio emocional' se produjo en paralelo con el incremento del daño en el lóbulo temporal derecho del cerebro, lo que refleja cambios biológicos en el sistema neural.

jueves, 1 de agosto de 2013

Diez signos de advertencia sobre el Alzheimer

 


Más de cinco millones de estadounidenses conviven con Alzheimer, por ellos se estima que para el 2050 se triplicará el número de personas que sufren de este mal neurodegenerativo. Ciertos estudios indican que una de cada diez personas desarrolla esta enfermedad cada minuto.

Sin duda alguna, los expertos coinciden en que un diagnóstico temprano es la clave para ayudar a los pacientes a tener una vida mejor.

Lo que resulta impactante es que Alzheimer es la única causa de muerte dentro de las diez primeras en Estados Unidos, que puede ser prevenida, desacelerada e incluso curada.

“Creemos que si logramos identificar tempranamente a los pacientes con Alzheimer, tendremos mejores oportunidades de intervenirlos con tratamientos y que estos resulten efectivos”, dice el doctor Keith Black, jefe de neurocirugía en el centro médico Cedars-Sinai de Los Ángeles.

Si existe alguna sospecha que un familiar o amigo podría estar desarrollando Alzheimer, la Asociación de Alzheimer divulgó diez signos de advertencia para evaluar a su ser querido.

1.Cambios en la memoria que interrumpen la vida cotidiana. Es normal olvidar nombres de conocidos, un compromiso o una fecha, pero los olvidos frecuentes o una confusión inexplicable en la casa o en el sitio de trabajo puede indicar un problema serio.

2.Confusión de tiempo y espacio. Olvidar por un momento el día de la semana o la hora o en qué dirección se encuentra una calle es completamente normal. Pero un paciente que padece de Alzheimer puede perderse en la calle en que vive, sin tener idea de donde se encuentra, ni cómo llegó, ni como volver a su casa.

3.Dificultades para planear o resolver problemas. Tareas simples como marcar números de teléfonos, mantener cuentas en una chequera se convierten en tareas difíciles para la persona.

4.Dificultades para completar tareas conocidas en el hogar, el trabajo o durante el tiempo libre. Por ejemplo, se puede olvidar de una olla que se está calentando o de colocarle sal. Sin embargo, los pacientes con este mal neurodegenerativo pueden preparar una comida y olvidarse de servirla y de que la cocinaron.

5.Nuevos problemas con palabras habladas o escritas. Cualquier persona puede tener dificultades para encontrar la palabra correcta, pero una persona con Alzheimer puede olvidar palabras simples o usar una palabra inapropiada, haciendo poco comprensible lo que dice.

6.Problemas para entender imágenes visuales o relaciones espaciales. Para alguien con Alzheimer puede ser imposible reconocer los números al sacar cuentas o hacer cálculos simples.

7.Extraviar cosas y perder la habilidad de recordar. Es normal extraviar ciertos objetos o colocarlos en lugares equivocados. Pero una persona que sufre de esta condición coloca objetos donde no se debe, por ejemplo un teléfono celular dentro del refrigerador o un reloj en el horno, y luego no recuerdan cómo llegaron ahí.

8.Cambios en el humor y la personalidad. Todas las personas tienen diferentes tipos de emociones, lo cual es perfectamente humano. Pero las personas afectadas con esta condición neurodegenerativa presentan cambios bruscos del humor sin motivo evidente.

9.Alejamiento del trabajo o actividades sociales. Es normal cansarse del trabajo doméstico, de la oficina o de las obligaciones sociales, pero la mayoría de nosotros mantenemos o podemos recuperar el interés. Las personas que sufren de alzheimer persisten en su desinterés y se despreocupan de sus obligaciones.

10.Falta de juicio. Cualquiera puede cometer el error de no ponerse chaleco en una tarde fría. Sin embargo una persona que sufre de esta condición puede vestirse en bata para ir al trabajo o incluso utilizar varias camisas en un día caluroso.
 
 

lunes, 22 de julio de 2013

Las fallos de memoria podrían anticipar el riesgo de Alzheimer


Las fallos de memoria podrían anticipar el riesgo de Alzheimer
Afirman que hay casos de pacientes en que olvidos reiterados pueden servir como alerta.

The New York Times. Especial - 22/07/13
         
El hombre se quejaba de sus problemas de memoria, pero parecía perfectamente normal. Ninguno de los especialistas que consultó detectó un deterioro. “Insistía en que había cambios, pero obtuvo el máximo puntaje en todos nuestros estudios”, explica Rebecca Amariglio, neuropsicóloga del Brigham and Women’s Hospital de Boston. Pero 7 años más tarde, empezó a mostrar síntomas de demencia senil. Amariglio ahora cree que el individuo había reconocido cambios cognitivos tan sutiles que “él era el único que podía detectarlos”.

A estos pacientes se los suele llamar “los sanos preocupados”. Pero ahora los científicos están viendo que algunas personas que traen este tipo de quejas podrían haber detectado preanuncios del Alzheimer. Los estudios presentados en la última conferencia de la Asociación de Alzheimer en Boston mostraron que las personas con algunos tipos de preocupaciones cognitivas tenían más probabilidades de tener patología de Alzheimer y sufrir demencia más adelante. Las investigaciones revelaron que tenían más probabilidades de tener amiloide, una proteína clave relacionada con el Alzheimer, en el cerebro.

Destacados investigadores del Alzheimer han comenzado a identificar una nueva categoría llamada “deterioro cognitivo subjetivo”, que es la percepción de la propia persona de que su memoria y funciones intelectuales están fallando antes de que otros lo noten.

“Todo el campo ahora se está trasladando a esta área: ‘Quizá haya algo de cierto en esto y tal vez deberíamos prestar atención a estas personas’”, señaló el doctor Ronald Petersen, director del centro de Alzheimer de la Clínica Mayo. Explicó que resultados preliminares en adultos mayores sanos indicaban algo similar. “¡Quién lo hubiera dicho! Los que estaban preocupados por su memoria de hecho tenían más probabilidades” de sufrir un deterioro cognitivo leve más tarde, una etapa temprana de la demencia senil, agregó. Los participantes del estudio con preocupación por su memoria tenían un 56% más de probabilidades de recibir un diagnóstico de ese deterioro. “Estas personas perciben algo y hay algunas señales biológicas que se relacionan”, declaró Petersen.

Los especialistas destacan que muchas personas que manifiestan estas quejas no sufrirán demencia. Cierto deterioro de la memoria es parte del envejecimiento normal y algunas preocupaciones reflejan angustia psicológica.

Las personas que se olvidan qué fueron a buscar en la cocina o los nombres de personas no demasiado conocidas probablemente tengan un proceso de envejecimiento normal. Las personas que olvidan detalles importantes de acontecimientos recientes, se pierden en lugares conocidos o pierden el hilo del argumento de libros o programas de televisión quizá no lo tengan, en especial si tienen más problemas que otros de su edad.

Hay muchas cosas que aún se desconocen sobre las preocupaciones subjetivas. En algunos estudios, las personas con alto nivel de educación notaron los cambios más rápidamente pero, en otros estudios, personas menos educadas también lo hicieron. Otra conclusión: las personas que se preocupan más por las fallas de la memoria corren más riesgo de demencia, pero no está claro si la preocupación refleja los cambios que perciben o si la preocupación misma eleva el riesgo. Las personas con antecedentes familiares podrían mencionar problemas sólo porque conocen la enfermedad y su componente genético.

Los especialistas aún no sugieren hacer estudios periódicos para detectar un “deterioro cognitivo subjetivo” porque falta más investigación y aún no hay tratamientos efectivos para la demencia.

Traducción: Elisa Carnelli

miércoles, 17 de julio de 2013

Descubren un gen vinculado al Alzheimer y a funciones neuronales esenciales

Científicos españoles descubren un gen vinculado al Alzheimer y a funciones neuronales esenciales

Investigadores del Instituto Catalán de Neurociencias Aplicadas de Barcelona-Fundación ACE son los responsables del hallazgo

Sanidad| 16/07/2013 - 16:48h | Última actualización: 16/07/2013 - 17:02h
Científicos españoles descubren un gen vinculado al Alzheimer y a funciones neuronales esenciales
 
Científicos españoles descubren un gen relacionado con el Alzheimer GYI
 
Madrid. (EP).- Científicos del Instituto Catalán de Neurociencias Aplicadas de Barcelona-Fundación ACE ha identificado un genasociado a funciones neuronales esenciales como el control del consumo energético del cerebro que, a su vez, también está relacionado con un mayor riesgo de sufrir Alzheimer.

La investigación, que publica la revista Molecular Psychiatry, se ha producido tras analizar el genoma completo gracias a tecnologías genómicas de alta resolución (GWAS). "Nunca hasta ahora se había realizado un estudio de esta magnitud liderado desde aquí. El nuevo gen descubierto es 'incontrovertible' desde el punto de vista estadístico, superando con creces los umbrales de verosimilitud establecidos por la comunidad científica internacional", ha destacado Agustín Ruiz, autor de la investigación.

Anteriores investigaciones ya describían que el estrés celular contribuye al envejecimiento del organismo y también está involucrado en el desarrollo de algunas enfermedades como el Alzheimer. El alelo descrito por el equipo de Ruiz tiene una función muy importante en la producción de energía mitocondrial y la hiperpolarización neuronal durante procesos como la hipoxia y la falta de glucosa, que tienen lugar durante el estrés oxidativo.

Una de las hipótesis más aceptadas es que el deterioro o alteración de los mecanismos de control del estrés oxidativo y el manejo de la energía que se consume en el cerebro podrían ser responsables de la enfermedad. Sin embargo, hasta ahora ningún estudio genómico de nueva generación (GWAS) había hallado un gen relacionado con esta hipótesis.

"Nuestros resultados ratifican esta idea, posicionando la gestión energética de las neuronas como un vórtice del problema", puntualiza Ruiz. Según el conocimiento actual, entre el 60 y el 80 por ciento de la susceptibilidad a desarrollar Alzheimer se debe a factores genéticos.

En total, la muestra incluyó a 11.649 sujetos con Alzheimer y 27.245 sujetos sanos. Por su parte, la Fundació ACE ha analizado 2.000 personas afectadas por la enfermedad, utilizando una parte de su colección de muestras de ADN.

A día de hoy, sólo se conocen 11 genes que influyen directamente en el Alzhéimer. El nuevo trabajo ha conseguido ampliar el número de genes que se relacionan con la herencia de esta enfermedad. "El descubrimiento de los genes asociados al Alzheimer nos ayuda a diseñar ensayos clínicos novedosos", ha reconocido Mercè Boada, jefa clínica de la Unidad de Demencias del Hospital Universitari Vall d'Hebron de Barcelona y directora médica de Fundació ACE.
En este sentido, la Fundació ACE prepara un ensayo clínico diseñado sobre la base de este descubrimiento, financiado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.


Leer más: http://www.lavanguardia.com/salud/20130716/54377846244/cientificos-espanoles-descubren-gen-vinculado-alzheimer-funciones-neuronales-esenciales.html#ixzz2ZIBFXHAW

martes, 16 de julio de 2013

Retrasar la jubilación reduce el riesgo de padecer Alzheimer

Retrasar la jubilación reduce el riesgo de padecer Alzheimer

 
MADRID, 16 Jul. (Reuters/EP)


Un estudio realizado por investigadores franceses ha comprobado que los trabajadores que han retrasado su jubilación son menos propensos a desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras formas de la demencia que aquellos que se retiraron de la vida laboral a los 60 años.
 
Concretamente, concluyen, cada año adicional que una persona trabajaba puede significar un aumento proporcional del retraso del Alzheimer, de hecho hasta un 14 por ciento menos de enfermedad en los trabajadores de que se jubilaron tras los 65 años sobre aquellos que se jubilaron a los 60.

El estudio, observó los registros de salud y del seguro de más de 429.000 ex trabajadores en Francia y encontró que el riesgo de desarrollar demencia declinó con cada año adicional trabajado por encima de la edad media de jubilación, ha señalado Carole Dufouil, director de investigación del Instituto Francés de la Salud y de Investigación Médica (INSERM), agencia que en cargo el estudio.
"Nuestros datos muestran una fuerte evidencia de una disminución significativa en el riesgo de desarrollar demencia, asociada con la edad mayor del retiro", dijo Dufouil en un comunicado sobre el estudio, que ha sido presentado en la Conferencia Internacional Asociación de Instituciones de Alzheimer en Boston (EEUU).

El director de Iniciativas Ciencias de la Asociación de Alzheimer, Dean Hartley, ha señalado que la investigación, que ha tenido un seguimiento de 12 años hasta diciembre de 2010, es un punto de partida para la comprensión de cómo la jubilación retrasa la demencia, y destaca que se necesita más investigación.

"Lo que se entiende a partir de ésta la investigación observacional es que hay una correlación, lo que no se sabe cuál es la causa", ha señalado, al tiempo que destaca la importancia de un estudio de imagen que analice los cambios en el cerebro.